lunes, 10 de abril de 2017

La balada del café triste



Carson McCullers es todo un clásico de la literatura moderna y La balada del café triste una de sus obras maestras. Seix Barral nos trae una interesante edición conmemorativa por los cien años del nacimiento de esta escritora donde agrupa algunos de sus relatos más significativos. 


Sinopsis

Bajo el título de uno de ellos, La balada del café triste, se agrupan en este libro varios de los relatos más significativos de la singular y sutil narrativa de Carson McCullers, que han accedido ya a la consideración de clásicos de la moderna literatura norteamericana y constituyen incursiones en la silenciosa, secreta y sagrada intimidad del alma de sus personajes. 

<<Wunderkind>>, <<El jockey>>, <<Madame Zilensky y el rey de Finlandia>>, <<El transeúnte>>, <<Dilema doméstico>> y <<Un árbol. Una roca. Una nube>> custodian esta balada de impronta inconfundible en la que la frontera entre la prosa y la poesía se disuelve con maestría. 

Narrados con un prodigioso sentido de la construcción, los relatos de Carson McCullers alcanzan una resonancia interior que va mucho más allá de su sencilla y directa observación de la realidad. El mundo punzante, desesperanzado y profundamente poético de Carson McCullers constituye, en palabras de Edith Sitwell, el legado de <<una escritora trascendental>>.


Impresiones

Conocí literariamente a McCullers en el Instituto, gracias a un Club de Lecturas. De esto puede hace más de 10 años... ¡¡Cómo pasa el tiempo!! Ya entonces me pareció una lectura arrolladora, de esas que te interpela, te golpea... No era una novela para pasar el rato sin más, y no me mal interpreten, también son necesarias. De hecho, para mi, son una válvula de escape estupenda. Pero no... La balada en el café triste es de otra categoría. Es sencillamente una obra maestra de la literatura contemporánea. Y necesitaba incluirla en mi biblioteca personal. Así pues, no tuve la menor duda al verla entra las novedades editoriales de Seix Barral... Una bonita edición conmemorativa que no se me podía escapar. Hoy mis impresiones sobre este clásico literario que forma parte del Reto Literario Nos gustan los clásicos organizado por Francisco, administrador del blog Un lector indiscreto. 

Años 50 del pasado siglo. Amelia, más conocida como Miss Amelia, lleva una vida apacible en un pequeño y decadente pueblo sureño. Todos la respetan. Todos admiran su fortaleza. Regenta un almacén y al igual que su vida, lo hace con mano dura, sin improvisar, firme. Y no solo su ropa es poco femenina, también su carácter. Pero si hubo un episodio de su vida algo alocado... estuvo casada durante diez días. Si, han leído bien, solo diez días duró el matrimonio. Poco se sabe del marido, solo que ha estado preso. Pero la tranquila y apacible vida de Amelia está a punto de cambiar con la llegada inesperada de su primo Lymon, un jorobado... 

Pero si realmente hay una protagonista en esta historia, esa es la soledad. Envidia, temor, engaño... son sentimientos que irremediablemente van ligados con la soledad. Y el amor... ¡El amor! Cómo nos cambia cuando lo sentimos, y cuando lo dejamos de sentir... La autora, a través de sus personajes, nos ofrece una abanico de posibles reacciones que produce el amor. Pero cuidado, no es una historia de amor de las que derrochan azúcar. Es una historia sobre el amor, el sentimiento... McCullers nos habla de amor, pero con un toque melancólico, real, triste y hasta cómico... ¡Sublime!

Los relatos o novelas de McCullers están narrados con una elegancia exquisita. Cada palabra elegida con primor para evocar en el lector... para sumergirlo en una historia aparentemente simple pero que le va a arrollar sin casi darse cuenta. Hay tanto lirismo en sus relatos que su lectura es cuanto menos deliciosa. 

Sin lugar a dudas, McCullers es una de las plumas más destacadas de la literatura moderna. Tradicionalmente, la encuadran dentro del "gótico sureño", un subgénero que hace referencia a la producción literaria del sur de Estados Unidos cuyas narraciones, ambientadas en la comarca, se caracterizaban sobre todo por el uso de lo macabro. Algo que vemos a la perfección en Amelia Evans, la protagonista de La balada del café triste. Ante el lector, aparece como un ser inquietante, con un físico gigantesco, una ropa grotesca y una personalidad dominante, nada femenina. Pero Amelia Evans esconde mucho más, ya que gracias a este personaje la autora hace una crítica feroz a una sociedad patriarcal que asfixia y aniquila. 

Pero si algo caracteriza a la autora es ese realismo que imprime en sus relatos pero sin dejar a un lado ese aura mágica que los envuelve. Todo es tan dolorosamente real y a la vez tan deliciosamente poético... Algo sencillamente magistral. 


"La verdadera historia de amor es la que tiene lugar en el corazón de los amantes, y ésta nadie sino ellos pueden llegar a conocerla. El amor en todo caso es una experiencia en la que siempre conviven lo cómico y lo sublime"



* Gracias a la editorial Seix Barral  por el ejemplar

lunes, 3 de abril de 2017

La magia de ser Sofía




Si te gustan las comedias románticas conocerás a Elísabet Benavent. Irrumpió en el panorama literario con la Saga Valeria, todo un éxito de ventas. Tras la Saga Silvia, Mi elección, Horizonte Martina y Mi isla, vuelve con La magia de ser Sofía una historia de amor, fresca y desenfadada, al más puro estilo @BetaCoqueta. ¿Te atreves a soñar?



Sinopsis

Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría. 
Sofía trabaja allí como camarera y es feliz. 
Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia. 
Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.
Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café... o tal vez por el destino. 
Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia. 

Después del éxito arrollador de sus anteriores libros, Elísabet Benavent, también conocida como @BetaCoqueta, regresa con La magia de ser Sofía, la primera parte de una bilogía que nos cuenta, con frescura y humor, lo que sucede cuando dos personas cargadas por el peso de las circunstancias se encuentran y descubren que la magia solo existe cuando se miran a los ojos.



Impresiones


Sofia es una chica especial. Tiene ese algo, esa magia que deslumbra haya donde se encuentre... Con los treinta a la vuelta de la esquina, trabaja en un café muy peculiar, El Alejandría. Un pequeño rincón en la caótica Madrid que algunos asiduos clientes han convertido en su segundo hogar. Y en gran parte, es "culpa" de Sofía, una de sus camareras. Conoce a cada uno de sus clientes, aunque sería más correcto llamarles "amigos". Y es que para nuestra protagonista es inevitable... se siente tan cómoda en ese café que lo transmite a todo el que cruza por su puerta. 

Pero aunque Sofía es feliz no puede evitar la realidad, esa que su amada madre se encarga de recordarle constantemente. Tiene edad para haber triunfado en la vida, estar casada o al menos con fecha de boda y tener un trabajo, pero de los de verdad. Sin embargo, Sofía no busca el amor, tampoco huye de él... pero un fracaso en el pasado le hirió tan profundamente que ha aprendido a ser feliz por si misma, sin necesidad de nadie más. Para ser justos, si, necesita de alguien más... concretamente de sus tres fieles amigos, migos Oliver, Abel y Mamen. 

Por su parte Héctor acaba de mudarse a Madrid. En Suiza ha dejado a Lucía, su pareja desde la adolescencia. Han vivido tanto juntos... tanto a la sombra de Lucia... que Héctor necesita respirar por si mismo, y decide volver a Madrid, al menos por un tiempo, estudiar el mercado laboral y si es posible, más adelante, quizás la pareja se pueda plantear volver a España. Pero lo que Héctor no puede sospechar es que un simple café en un lugar más de Madrid esté a punto de tambalear los cimientos de su actual vida. ¿Existe la magia? Está a punto de comprobarlo... 

Sofía es divertida y alocada. Una chica de esas que te arrolla con su personalidad, siempre atenta a las necesidades de los que la rodean. Es honesta, sencilla y generosa. Por su parte, Héctor es un chico muy creativo pero acostumbrado a no salir de su zona de confort. Vive a la sombra de Lucía, su pareja, desde su adolescencia. No es un hombre valiente, ni ningún héroe. Sobre sus espaldas carga con "lo que debe ser", un bulto tan pesado que le asfixia... y quizás, solo quizás, Sofía tenga la chispa necesaria para desatar en su interior las ganas por ser él mismo, al menos por una vez en la vida. 

Una vez más, nos encontramos ante una trama cercana e intima, donde no solo somos testigos de las vivencias de unos personajes, sino que además, navegaremos por sus aguas más oscura. Narrada en primera voz, alterna las dos voces protagonista de esta historia, Sofia y Héctor. Todo un acierto por parte de la autora, ya que así podemos llegar a conocer mejor a ambos personajes. Y os va a hacer falta... porque nos encontraremos a lo largo de la trama con acontecimientos que pueden llegar a ser incomprensibles para el lector. O al menos ese ha sido mi caso... No quiero desvelaros nada, pero si os adelanto que os preparéis para un viaje por una carretera con muchas, pero muchas curvas. 

Y es que partimos de una situación bastante complicada. Héctor tiene una relación con Lucía, su amor de toda la vida. ¿Será Sofía capaz de reemplazarla en su corazón? ¿O Lucía ya está fuera de la vida de Héctor? Lo dicho, preparense para una lectura fresca y adictiva, que promete alzarnos al cielo y golpear nuestro corazón por partes iguales. Cómo la vida misma. 

Pero no todo girará en torno a nuestros protagonistas, ya que en la voz de la propia Sofía conoceremos un poco mejor a sus amigos, en especial a Oliver. Sin lugar a duda, uno de los puntos fuertes de la novela, ya que así consigue la autora introducir en la narración diferentes puntos de vista del amor... ese veneno del que nadie se libra. 

La magia de ser Sofía es el primer libro de una bilogía que nos acerca a una historia de amor que derrocha magia. Una novela fresca, divertida e intensa donde el amor se respira en cada una de sus páginas. Y con un final que dejará al lector con el corazón encogido y unas ganas irrefrenables por continuar al lado de Sofía, empapándose de esa magia que desprende. 


"Héctor olía a madera, zumo de lima, cáscara de limón y lluvia. Supongo que no es una apreciación objetiva, pero no me importa qué aroma tenía para otros. Solo... solo cómo olía para mí"



* Gracias a la editorial Suma de Letras por el ejemplar